La maceta no es solo decoración: define la salud de tu planta. Lo primero, sí o sí: que tenga agujeros de drenaje. Sin eso, el agua se acumula y las raíces se pudren.
Sobre el material: el barro y la cerámica sin esmaltar dejan respirar la tierra y son ideales para suculentas y cactus. El plástico retiene más humedad, perfecto para plantas que quieren tierra siempre algo húmeda como los helechos.
El tamaño importa: al trasplantar, pasá a una maceta apenas más grande que la anterior (2-3 cm más de diámetro), nunca a una enorme. Una maceta demasiado grande retiene mucha agua y la planta gasta energía en llenar el espacio en vez de crecer.
