Antes de llevarte una planta a casa conviene pensar tres cosas: dónde va, cómo la vas a regar y cuánto va a crecer. Con eso elegís bien y evitás que se te marchite a las semanas. 🌿
1. Ubicación y luz
Identificá si la planta va a estar en interior (luz indirecta, ambiente protegido) o en exterior (sol directo, viento y cambios de temperatura). No es lo mismo una planta de sombra que una de sol pleno: ubicarla en el lugar equivocado es la causa número uno de que no prospere.
2. Riego y drenaje
Cada especie tiene necesidades de agua distintas, así que revisá cuánto riego necesita antes de llevarla. Y asegurate de que la maceta tenga buen drenaje (agujeros): sin eso, el agua se acumula y las raíces se pudren.
3. Mantenimiento y espacio
Tené en cuenta el tamaño final que va a alcanzar la planta para elegir desde el principio la maceta y el lugar adecuados. Así no tenés que trasplantar seguido ni se te queda chica.
En resumen
Luz correcta + riego según la especie + buen drenaje + espacio para crecer = una planta sana que dura años. Ante la duda, preguntanos: te ayudamos a elegir la ideal para tu casa. 💚
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